?️? ARCHIVO Y e-ADMINISTRACIÓN | ¿Por qué nadie lee a Luis Martínez?

Si somos sinceros, hasta hace poco no teníamos ni pajolera idea de quién era Luis Martínez, más allá del refuerzo del Atlético. Pero hace unos meses, en medio de un pestoso acoso sindical por el “Tablón contestón” de la Consejería de Sanidad, un veterano compañero de luchas que pasaba por allí decidió levantarnos el ánimo narrando pasajes de un libro clandestino que circula en PDF, escrito presuntamente por un ex Director General, donde se relatan las divertidas venturas y desventuras de un gobierno imaginario, con personajes tan entrañables como Constantina: la SG que una vez al año se convertía en planta carnívora. Las carcajadas de la planta baja retumbaron en la tercera. Nos contaron que el presunto autor era el ex DG de Patrimonio Cultural, un tal Luis Martínez que, ¡oh casualidad!, es el actual director del Archivo de C-LM, o lo era hasta la publicación de estas líneas, y que por lo visto, oído y leído después, es uno de los mayores expertos en Administración electrónica en nuestra vetusta pero queridísima Junta de Comunidades de C-LM.

El crucigrama

Luis Martínez García es Licenciado en Geografía e Historia con grado de sobresaliente, Funcionario del Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos del Estado (1988), ha desempeñado puestos de máxima relevancia en el Cuerpo: Director del Archivo General de Simancas, Director de la Oficina de Calidad de Castilla-La Mancha, Director General de Patrimonio Cultural, Coordinador General de Archivos y Director del Archivo de Castilla-La Mancha. También ha participado como ponente o profesor en numerosos eventos y cursos departiendo sobre los Sistemas de Archivos Públicos, Administración Electrónica en los Archivos. Y ha publicado varios artículos y libros. En fin, como para ponerte a hacer el crucigrama con él.

Punsset

Destaca su buena pluma, Martínez es riguroso en la exposición y explica bien sus argumentos, con un lenguaje técnico pero accesible a todo el mundo, con momentos épicos o trágicos, según convenga al relato o le dé la ventolera. El aire irreverente le otorga cierta independencia, aunque sea intelectual, y un estilo propio muy definido, como demuestra en: “Archiveros en la Tierra prometida. Un relato de los costes de la implantación del Archivo electrónico en la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha”. Frente a la pantalla, nuestro ilustre director es una mezcla entre el padre de Indiana Jones y Eduard Punsset, según el tema que se trate: clásico o electrónico. Muy recomendable la ponencia que ofreció en la “Jornada técnica de archivos: entre la teoría y la práctica profesional”, celebrada telemáticamente el día 23 de noviembre, y titulada “¿Por qué es tan complicado poner en funcionamiento el archivo electrónico?”.

Fría y antipática.

Toda buena ponencia merece una buena apertura, y esta es excelente; la administración electrónica tiene mucho que ver con el cumplimiento del artículo 41 de la Carta de derechos fundamentales de la Unión Europea, que establece el derecho de la ciudadanía a una Buena Administración, a que se traten los asuntos con imparcialidad y equitativamente, y dentro de un plazo razonable. Y para eso, indica Martínez, la transparencia y la participación deben articularse como ejes fundamentales para recuperar la confianza de la ciudadanía en una administración que es percibida como fría y antipática, a la que se acude por obligación o imposición: no es casualidad que la que más desarrollada tiene la administración electrónica sea la Agencia Tributaria. ¡Chapó, loco!

¿Administración Electroqué?

De una forma directa y desde su visión estratégica como archivero, Luis Martínez aboga por abandonar los atajos tecnológicos que nos han llevado a rotundos fracasos o a crear enormes problemas, como la creación de grandes bolsas de documentos electrónicos sin control en las Administraciones Públicas. La administración electrónica debe influir en todo el proceso administrativo, no solo en el archivo, también en personal, en régimen jurídico, en el diseño de los procedimientos, etc. Pero exige tres factores que hay que cambiar o modificar: 1- Modelo de organización, la administración electrónica no significa cambiar los documentos de papel por otro soporte distinto, supone muchas más transformaciones. 2- La tecnología, sin la cual no se puede implantar, cuesta dinero y necesita inversión pública. 3- Las capacidades específicas, tenemos que ir a trabajos multidisciplinares.
Antes el archivo era solo de los archiveros y archiveras, ahora el archivo es más que eso, y debe intervenir mucho tipo de personal público de manera trasversal, porque son los que realmente van a dar sentido a la nueva administración.

Triste realidad

Sobre el papel todavía se puede soportar, pero la realidad del Cuerpo de Archiveros y Archiveras de la Junta es realmente penosa; arrinconados en cualquier despacho, están completamente desconectados del diseño y ejecución de los procedimientos de las Consejerías, que entienden el Archivo como un desagüe administrativo donde se acumulan los expedientes, a un ritmo de un palé de folios al mes en los SSCC de una Consejería media: la administración sin papel y tal ¡ja! Con este panorama, os podéis imaginar la política de personal: ninguna; como mucho las ayudas puntuales de auxiliares del cuerpo general y, por supuesto, del Cuerpo de Ordenanzas a la hora de mover cajas. Pero para comprobar la verdadera dimensión del abandono, solo hay que ver la maravillosa aplicación que se sigue manejando en el Archivo de C-LM: una triste base de datos Access. El cutrerío no puede ser más bochornoso.

RUIN MOLINDRA

Ahora, veamos donde se están realizando realmente las inversiones para avanzar hacia la transformación digital del sector público en la Junta: El 19 de enero de 2020, la Consejería de Hacienda y Administraciones Públicas anunciaba, a bombo y platillo, la adjudicación a Atos y a Indra del contrato de servicios de desarrollo, implantación y mantenimiento evolutivo de los sistemas de administración electrónica de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, por un valor total de 8.393.159,68 euros.  Para quien no lo sea, Lord Ruiz Molina fue directivo de INDRA en sus tiempos mozos, lo que provocó que el tema llegara la Tribunal Constitucional por negar la documentación sobre la “puerta giratoria” cuando lo nombraron Consejero, y además, como todo el mundo sabe, INDRA fue salpicada por la trama Púnica de la Comunidad de Madrid.

Frente al pesimismo de la razón

Entendemos que el panorama es desolador y que todo lo que toca Ruiz Molina desprende un hedor insoportable a putrefacción política y administrativa, pero no es excusa para bajar los brazos, darse por vencidos/as y abandonar la lucha en mitad de una batalla crucial por la implantación de la administración electrónica, y mucho menos si eres un ejemplo y un referente.  A ver, querido Luis, tras 30 interminables folios ¿en serio esta es tu conclusión? ¡Amos, no me jodas!

En cualquier caso, estos datos sólo vienen a confirmar que la Administración Pública no sólo va a sufrir una profunda transformación instrumental y conceptual, sino que también padecerá un drástico recorte de sus efectivos y la desaparición de muchas de las profesiones que albergan sus estructuras. Y si no queremos extinguirnos o ser confinados en archivos históricos cerrados, a modo de conservadores de museos de papel89, deberemos adaptarnos a una nueva situación que nos exigirá cambios en nuestra metodología y un arduo esfuerzo en formarnos. Y eso tampoco es sencillo, puesto que muchos de los nuevos saberes no radican ni en la erudición, ni en la historia, sino en algunos más prosaicos, relacionados con la tecnología y la gestión de grandes volúmenes de datos “

No nos extraña que no te lea nadie, y casi que menos mal; ¡tío triste!

El optimismo de la voluntad

Lo sentimos mucho, pero nos negamos a compartir esos pronósticos deprimentes que lo único que consiguen es desmovilizar: si todo está perdido, ¿qué más da? Evidentemente, Ruiz Molina y Page quieren acabar con todo lo que huela a público o transparente, pero no todo está perdido, la lucha será tremenda y agotadora, pero no nos vamos a rendir, no vamos a permitir un drástico recorte de efectivos, no van a desaparecer muchas profesiones, si es necesario se transformarán o se crearán nuevas, y no vamos a extinguirnos, ¿y sabéis por qué? Porque todavía hay mucha gente dispuesta a defender el derecho fundamental de la ciudadanía europea a disfrutar de una buena administración; y lo vamos a hacer con uñas, con dientes y con mucha profesionalidad, hasta superar la mediocridad de unos políticos incapaces de gestionar, que solo saben privatizar.

Mr. Connery

¿Te acuerdas, Luis, de la mítica escena en la playa de Indiana Jones, La última cruzada?  Después de una disparatada huida, aparece un caza de última generación y lanza una bomba en el camino que obliga a Indy y a su padre a bajar del coche y dirigirse a la playa. El caza da la vuelta, y ante el inminente ataque frontal, Indiana saca su revólver y se da cuenta que no tiene ni balas. En estas, Spielberg nos regala un primer plano de chúpate las rodillas de Sean Connery, que, tras unos interminables segundos, reacciona abriendo y cerrando el paraguas y graznando a las gaviotas que están posadas en la orilla, provocando una desbandada que choca violentamente contra el caza nazi, que se estrella fatalmente. En el siguiente plano el padre aparece ufano y orgulloso bailoteando con el paraguas abierto y proclama: de pronto, recordé lo que dijo Carlo Magno, “que mis ejércitos sean las rocas, los árboles y los pájaros del cielo.”

Pues eso, compañero, despierta del sueño de Ulises y abandona el Muro de las Lamentaciones; nos atacan y no tenemos ni balas, necesitamos de tu ingenio, pero a nuestro lado; de tu experiencia, pero para abrir caminos; de tu sabiduría, pero para el combate, y de tu astucia, pero para defender la profesión y el futuro laboral de tus compañeras y compañeros, seriamente amenazados. Nuestros ejércitos serán los datos, los metadatos y los Archivos históricos y electrónicos.

 

¡LARGA VIDA AL GLORIOSO CUERPO
DE ARCHIVEROS Y ARCHIVERAS!

 

Seguiremos e-informando.
STAS-CLM