PROTEGER Y EDUCAR PARA GARANTIZAR DERECHOS

 

Con motivo del Día Internacional de la Niña, desde la Organización de Mujeres de la Confederación Intersindical queremos reivindicar un mundo en que nacer niña o niño no implique tener oportunidades diferentes.

El género no nos marca únicamente desde la adolescencia o la adultez: ser mujer sigue siendo una dificultad añadida que agrava el resto de condiciones de partida. La infancia es especialmente vulnerable pero las niñas lo son aún más. No podemos esperar a mañana, las niñas tienen derechos hoy.

La pobreza golpea muy especialmente a las niñas en todo el mundo y nuestro entorno no es una excepción: en el estado español se ejecutaron más de 25.000 desahucios en el año 2025 y en un 75% de ellos hubo menores implicados, según datos de UNICEF. el resultado es de entre 35.000 y 40.000 niñas y niños desahuciados en un año.

Pero es que, además, cuando las familias enfrentan una situación de falta de recursos suelen ser las niñas las primeras perjudicadas, puesto que a menudo se prioriza a los varones mientras las niñas se ven abocadas al trabajo precario dentro o fuera del hogar o incluso al matrimonio forzado.

En cuanto al matrimonio infantil, de nuevo de acuerdo con la información que provee UNICEF, 1 de cada 5 niñas en el mundo se casa antes de cumplir 18 años. Esta cifra había disminuido en 2024 respecto de la cuarta parte que representaban anteriormente, pero sigue siendo terriblemente preocupante. Y si nos centramos en el trabajo, se estima que en la actualidad más de 150 millones de niñas y niñas trabajan en todo el planeta, pero las niñas suelen ocupar sectores como la manufactura, la agricultura, la minería o las labores domésticas, donde además de perder sus oportunidades educativas y estar expuestas a la precariedad más absoluta, se las expone al abuso emocional, sexual y físico.

Además, a todo lo anterior hay que sumar el dato de que el 99% de las víctimas de trata con fines de explotación sexual son niñas o mujeres, explotación íntimamente ligada a los problemas de pobreza y vulnerabilidad. Es difícil enumerar la larga lista de daños que llega a producir esta trata en las mujeres y, más aún en las niñas: desplazamientos forzados, violencia física y psicológica extrema, embarazos no deseados e infecciones de transmisión sexual… Y en resumen un perjuicio físico y emocional irreversible.

En lo referido a la violencia machista, el dato no es menos preocupante: se estima que una de cada tres niñas en el mundo experimenta algún tipo de violencia antes de cumplir la mayoría de edad. La violencia de género es transversal, golpeando contundentemente a las mujeres en sus relaciones de pareja ya desde la adolescencia. Pero es que además, niñas y niños son victimizados por medio de la violencia vicaria.

Necesitamos medidas a todos los niveles: políticas públicas con perspectiva de género y con la infancia menos favorecida en el foco; personal formado en servicios sociales, ámbito educativo, sanitario y jurídico. La formación y la educación para la igualdad no son opcionales: son una obligación que tenemos como profesionales y como miembros de esta sociedad. Por todo lo anterior, este 11 de octubre reclamamos:

● Recursos suficientes para prevenir y combatir las violencias machistas contra niñas y adolescentes, con una protección especial de las niñas que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.

● Una educación pública, inclusiva y coeducativa que garantice la igualdad desde la infancia.

● Formación en igualdad, educación afectivo-sexual y prevención de las violencias a lo largo de todas nuestras vidas.

● Protocolos eficaces para detectar y atender situaciones de violencia, acoso y discriminación.

● La participación de las propias niñas y adolescentes en las decisiones que afectan a sus vidas.

Por la protección de todas las niñas desde su nacimiento, por una sociedad libre e igualitaria.

 

ORGANIZACIÓN DE MUJERES
CONFEDERACIÓN INTERSINDICAL