La lentitud en la gestión de personal continúa siendo uno de los principales problemas de la Administración regional. Incluso en las pocas ocasiones en las que se autoriza una contratación, el procedimiento para seleccionar a la persona que finalmente ocupará el puesto sigue realizándose mediante un sistema claramente obsoleto, sustentado en una normativa que acumula ya casi 20 años de antigüedad.

 

Actualmente, pueden transcurrir varios días hasta encontrar a una persona dispuesta a aceptar un contrato, ya que el procedimiento vigente obliga a realizar llamadas telefónicas individualizadas a todas las personas integrantes de la bolsa de trabajo temporal, una por una, hasta conseguir cubrir el puesto ofertado.

Esta situación alcanza especial gravedad en determinados periodos del año, como ocurre con las contrataciones vinculadas a las vacaciones en los centros asistenciales, donde, entre todas las categorías profesionales, pueden llegar a formalizarse más de 150 contratos. Se trata de un proceso que puede prolongarse durante varias semanas, precisamente en centros que ya trabajan con plantillas por debajo de lo recomendable y donde resulta imprescindible cubrir con rapidez las necesidades de personal para garantizar un funcionamiento adecuado de los servicios.

No tiene ningún sentido que contrataciones urgentes y necesarias sigan gestionándose mediante un sistema tan lento y desfasado, basado en llamadas telefónicas sucesivas hasta encontrar finalmente a personas que puedan aceptar unos contratos que, además, suelen caracterizarse por su precariedad y corta duración.

 

Por ello, desde STAS llevamos años insistiendo a la Administración en la necesidad de modernizar este procedimiento. Con los medios informáticos y tecnológicos existentes en la actualidad, resulta injustificable mantener un sistema de gestión propio de hace dos décadas.

Finalmente, hace cuatro años conseguimos que la Administración aceptara abrir una negociación para implantar un nuevo modelo de gestión de bolsas de trabajo. Tras un proceso negociador largo y lento, se alcanzó un acuerdo para poner en marcha un sistema telemático que permitiría resolver las contrataciones temporales en menos de 24 horas, siguiendo un modelo similar al que ya utilizan otros ámbitos de la Administración, como el personal docente o el personal del SESCAM. No era necesario inventar nada nuevo, porque estos sistemas ya funcionan con normalidad y eficacia en otros sectores de la Administración pública.

El acuerdo alcanzado permitía implantar un sistema mucho más rápido, transparente y adaptado a la realidad actual. Además, contemplaba que las personas integrantes de las bolsas pudieran darse de alta o de baja en unas u otras provincias según sus necesidades personales, laborales o familiares, facilitando así una gestión más flexible y eficiente.

Al término de aquella negociación, la Administración se comprometió a que el nuevo sistema entraría en funcionamiento entre los meses de abril y mayo de este año, coincidiendo con la resolución del proceso selectivo de Personal Laboral. Sin embargo, la realidad es que la Administración ha paralizado la implantación del nuevo modelo y mantiene el procedimiento acordado guardado en un cajón, sin finalizar, pese a que el proceso selectivo ya se encuentra en fase de resolución.

 

Desde STAS no entendemos cómo, a estas alturas, la Administración sigue sin poner en marcha el nuevo sistema de gestión de bolsas de trabajo. Mucho nos tememos que, un año más, las contrataciones de verano vuelvan a realizarse mediante el procedimiento arcaico de siempre, con las consiguientes demoras y perjuicios tanto para las personas trabajadoras como para los propios servicios públicos.

Cabe recordar, además, que desde STAS registramos hace tiempo una solicitud formal instando a la Administración a activar de manera inmediata el nuevo procedimiento de gestión de bolsas de trabajo. Si quienes hoy dirigen la Administración continúan sin mover un dedo en esta cuestión, volverán a demostrar el escaso interés que tienen en garantizar un funcionamiento ágil, eficaz y moderno de la Administración pública. La sensación que trasladan es justamente la contraria: que no existe voluntad real de resolver un problema que lleva demasiados años perjudicando tanto a las plantillas como a la ciudadanía. justamente lo contrario.

 

 

 

 S T A S
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